martes, 5 de abril de 2011

Annabel Lee

Edgar Allan Poeme gusta mucho este autor, tengo muchas cosas en comun,( no el escribir claro esta),primero q nada es q tenia panico a q lo enterraran vivo, estaba enfermo, entonces hizo colocar dentro de su ataúd un timbre, por si esto ocurría,y así lo enconrtaran vivo, sus cuentos son geniales, y alguna vez escribí cuentos inspirados en estos. Senía este amor platónico, lo q nunca se supo es si era real, si de verdad existió Annabel Lee, es un amor q va mas allá de la muerte, algunos creen q se inspiro en su esposa, para crear a Annabel Lee, personalmente como me encanta, lo he leído mil veces y lo haré mil mas, me siento con derecho, a opinar, como si fuese un viejo amigo, y realmente creo q no existió Annabel Lee realmente, mas q en su prodigiosa mente...









Hace de esto ya muchos, muchos años,
cuando en un reino junto al mar viví,
vivía allí una virgen que os evoco
por el nombre de Annabel Lee;
y era su único sueño verse siempre
por mí adorada y adorarme a mí.


Niños éramos ambos, en el reino
junto al mar; nos quisimos allí
con amor que era amor de los amores,
yo con mi Annabel Lee;
con amor que los ángeles del cielo
envidiaban a ella cuanto a mí.


Y por eso, hace mucho, en aquel reino,
en el reino ante el mar, ¡triste de mí!,
desde una nube sopló un viento, helando
para siempre a mi hermosa Annabel Lee
Y parientes ilustres la llevaron
lejos, lejos de mí;
en el reino ante el mar se la llevaron
hasta una tumba a sepultarla allí.


¡Oh sí! -no tan felices los arcángeles-,
llegaron a envidiarnos, a ella, a mí.
Y no más que por eso -todos, todos
en el reino, ante el mar, sábenlo así-,
sopló viento nocturno, de una nube,
robándome por siempre a Annabel Lee.


Mas, vence nuestro amor; vence al de muchos,
más grandes que ella fue, que nunca fui;
y ni próceres ángeles del cielo
ni demonios que el mar prospere en sí,
separarán jamás mi alma del alma
de la radiante Annabel Lee.


Pues la luna ascendente, dulcemente,
tráeme sueños de Annabel Lee;
como estrellas tranquilas las pupilas
me sonríen de Annabel Lee;
y reposo, en la noche embellecida,
con mi siempre querida, con mi vida;
con mi esposa radiante Annabel Lee
en la tumba, ante el mar, Annabel Lee.


Versión de Carlos Obligado

11 comentarios:

Pilar dijo...

Hermosas palabars, ¿sabes que adoro esta canción de Radio Futura? Y no sabía de quién era la letra.

Muchas gracias, creo que ahora me gusta más aún.

TORO SALVAJE dijo...

Leí mucho de él hace tiempo.
Me gusta.

Besos.

Ojosnegros dijo...

Me fascina Edgar Allan Poe y de loco nada, me hubiera encantado conocerle. ¿A quién no?, menuda cabeza prodigiosa.
Besos María.

Ojosnegros dijo...

La canción, un 10

MAR dijo...

A mi me encanto, que romántico
No sé si ella existió tengo tu misma duda pero al menos existió en su imaginación y eso también es muy lindo.
Cariños para ti.
mar

GudèLu dijo...

Ayyyyyyyyy esa época... el Romanticismo. Creo que hubiera tenido el mismo tipo de vida.

A tus PIES

Aldabra dijo...

Pues nunca leí un poema de Poe, sí me leí hace millones de años todas sus Narraciones extraordinarias. Y hoy, fíjate, sería incapaz porque me volví terriblemente miedica.
Precioso nombre y muy sugerente Annabel Lee.

Edu dijo...

No leo mucho obras literarias por lo que desconozco de este ser que te causa tanta admiración. Ya revisare algo por el mundo virtual.
Saludos, Edu

Syd dijo...

Es que vamos, que no hizo Poe por su mujer? todo, todo por su amor, asi que no solo era un genio incomprendido, sino un hombre con amor real.

Buenos gustos los tuyos maria!

Codorníu dijo...

Me ha gustado mucho, María.

Un saludo.

MAR dijo...

Que tengas un lindo fin de semana amiga.
Besitos.
tq
mar